El Fabuloso rescate de
Atahualpa. ¿Lo seguimos pagando?.
Por: Ing. Santos Jaimes
Serkovic
En Cajamarca empezó la
agonía El
joven Atahualpa, estambre azul,
Árbol insigne,
escuchó al viento
Traer rumor de
acero
Las
visitas
de otro planeta,
sudadas y barbudas,
iban a hacer
reverencia
Valverde, corazón
traidor chacal podrido,
Adelanta un extraño
objeto, un trozo ( La
Biblia)
Atahualpa lo toma.
No conoce
Y lo deja caer
sonriendo.
“Muerte, matad que
os absuelvo”
Nuestra sangre en su
cuna es derramada
Diez mil peruanos
caen
bajo cruces y
espadas, la sangre
moja las vestidura
de Atahualpa
MAS TARDE levantó la
fatigada
Mano el monarca y
mas arriba
de las frentes de
los bandidos,
tocó los
muros
Allí
trazaron
la línea
colorada.
Tres
cámaras
Había de llenar de
oro y de plata,
Hasta esa línea de
su sangre.
Rodó la rueda de
oro, noche y noche.
La rueda del
martirio día y noche.
Entro Valverde con
la Muerte entonces.
“Te llamaras Juan”,
le dijo
Mientras preparaban
la hoguera.
Gravemente
respondió: “Juan,
Juan me llamo para
morir”,
Sin comprender ya ni
la muerte
Le ataron el cuello
y un garfio
Entró en el alma del
Perú.
Pablo
Neruda.
Canto
General
Vinieron y se llevaron 3 cuartos llenos de oro y de plata. La
“Conquista”, les dio el derecho de llevarse todo y no pagar
nada. Se inició el saqueo. Los recursos Naturales del Perú
“Patrimonio de la Nación”, quedaron al desamparo.
Raymondi nos definió al Perú como “Un mendigo sentado en un
Banco de Oro”. A propósito: ¿Saben cuánto pagó Yanacocha, al
Perú, por la exportación de 2,8 millones de onzas de oro en el
2006? Sí, al igual que Almagro y Pizarro, no pagaron ni un
centavo. Y no pagaron nunca, y todas las mineras no pagan nada,
nunca, por los Recursos Naturales.
Seguimos Pagando el Rescate de Atahualpa. Ultimo Hombre-Dios de
los Peruanos.
La invención del Canon minero, es aún más hiriente. El término
“Canon” según el diccionario de la Real Academia Española es:
El derecho económico, que paga un particular, al estado, por
usufructuar un bien público.
En el Perú llamamos Canon Minero, a un monto
del erario nacional que se destina para gastos, en las zonas de
explotación de los recursos naturales.
Este gasto del Presupuesto Nacional, es un
monto similar al 50%, que algunas mineras pagan como impuesto a
la renta (Muchas no pagan, algunas están comenzando a
pagar).
El impuesto a la renta, lo pagamos todos los peruanos
que hacemos actividad económica. El impuesto a la renta cubre
aproximadamente el 7,85% de los ingresos al erario nacional.
Si estamos destinando parte del Presupuesto
Nacional, para destinarlo llamándolo “canon”, significa un
gasto de todos los Peruanos. Se evidencia una desinformación
nacional al respecto. Esta claro, el llamado “Canon Minero”, en
realidad es un Subsidio. Lo pagamos todos los peruanos,
increíblemente, subsidiando el saqueo de nuestros Recursos
Naturales. No es Canon Minero, es: “Subsidio al
Saqueo”.
Hay más: los
“Convenios de Estabilidad Tributaria y Jurídica”. En el decenio
de los 90s, alegando el riesgo País. Por la presencia del
terrorismo, se produjo una legislación frondosa, totalmente
“Legal”, pero absolutamente injusta.
La situación social, económica y política, en el
Perú, puede cambiar, por leyes, para todos los Peruanos,
pero para las mineras, ¡No!. Muchos de estos convenios
llevan exoneraciones, tratamientos contables y
administrativos que no deben persistir. Son abiertamente
inconstitucionales, por una directa violación a la
Constitución en el principio de
Razonabilidad.
La recuperación prioritaria del capital
invertido. Una maniobra contable permite una “Depreciación
Acelerada” de modo que se “Inflan” los Gastos contablemente,
para destinarlos a la “Recuperación Inmediata de su capital
invertido”.
Entre los 3 a 5 primeros años, los
inversionistas recuperaron el total de su capital invertido.
Luego estos mismos gastos “inflados” los utilizan para hacer
irrisorio al Impuesto a la Renta que algunos pagan,
durante el resto de la explotación. Hasta agotar el
Recurso.
De acuerdo. La Ley lo permite. ¿Pero qué
capital es el que está ahora trabajando en la empresa minera?.
Simple. Es el capital creado por el no pago al impuesto a la
renta. Es decir, es el dinero de todos los Peruanos. Por lo
tanto los derechos ya no son de los inversionistas. Son de
todos los Peruanos. El actual capital “trabajando” en la
minería, es patrimonio de todos los
peruanos.
No hay nada que nacionalizar ni estatizar, ni
confiscar. La ley diferencia entre Inversionistas y Empresa,
Los inversionistas son ahora todos los Peruanos, y la Empresa,
continuará prestando sus servicios y obteniendo sus razonables
utilidades y pagando sus impuestos.
Sólo falta la legislación adecuada de modo
que los inversionistas: “TODOS LOS PERUANOS”, tengan sus
utilidades. Algunos miles de millones de dólares
anuales.
Los Peruanos somos los dueños.
Los señores Inversionistas ya recuperaron su capital, y han
tenido pingües ganancias. Muchas gracias. Las empresas (Servis,
Out sorsin, of shore, etc) pueden seguir ganando sus buenas
utilidades, por su trabajo eficiente. Pero los peruanos ya, son dueños
del 100% de las acciones.
Esto permitirá a los Peruanos percibir un
monto fijo y razonable del valor internacional en bolsa del
precio de los minerales. Para los años siguientes, este monto,
debe incluirse como ingreso en el presupuesto nacional.
Las empresas que no puedan cubrir esta
obligación, simplemente deben cerrar sus operaciones y esperar
otros tiempos. No es urgente, acabar, esquilmar nuestros
Recursos Naturales “Agotables”, “Finitos”.
El Perú ya cuenta con actividades económicas
rentables y con gran futuro, que nos proveen las “Divisas” que
antes solo la minería podían hacerlo. La agro exportación y las
manufacturas textiles, muy pronto superarán el “aporte” de
divisas de las exportaciones
tradicionales.
Los ingresos generados por los Recursos
Naturales deberán invertirse solo en Educación. En
reemplazar a nuestros Recursos Naturales, por Recursos
Humanos altamente calificados. Desarrollando las
Capacidades Humanas para vivir en una sociedad
democrática, soportada en Principios y Valores.
Educación.
El futuro no se adivina. El Futuro se
construye.
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